20/04/2009

NOS ENSEÑA LA HISTORIA

Hace más de 250 años, reinando Carlos III, era costumbre vestir capa corta y sombrero de ala ancha. Los recelos del Estado ante la moda crecían a medida que los delincuentes aprovechaban el anonimato que proporcionaba la vestimenta para cometer sus fechorías. Leopoldo de Gregorio, más conocido como el Marqués de Esquilache, pretendía acabar con este modus operandi, así que publicó una norma municipal que prohibía el uso de dos prendas muy arraigadas en el pueblo a pesar de haber sido traidas a España tan sólo unos cien años antes.

Las revuelta no tardaron en sucederse, y aunque las verdaderas razones fueran económicas y sociales, nadie duda de que la prohibición de capa y sombrero sirvió como excusa para que las masas tomaran las calles de Madrid, obligando a Carlos III a huir a Aranjuez y a Esquilache a marcharse exiliado.

Hoy leo con sorpresa que el Gobierno francés se plantea la posibilidad de prohibir las capuchas durante manifestaciones y concentraciones. Y ya sabía que el gobierno de Tony Blair se lo planteó años atrás, dado que los actos delictivos protagonizados por “chavs” ataviados con sudaderas con capucha se multiplicaban por la isla británica.

Aunque las circunstancias y el contexto son diferentes, una vez más la Historia nos enseña que los sucesos se repiten una y otra vez.

chavs

3 han comentado ya:

MEG dijo...

Yo tenía entendido que lo que se impuso fue la prohibición del sombrero de ala ancha, obligando a los hombres a llevar sombrero de tres picos, recogiendo las alas del sombrero en tres partes.

¿Eres ya papá?

Ruby dijo...

Corregido perla.
No, aún no soy papá... esto es desesperante!!!

Wunderk dijo...

Creo que has sido ya papá, ¿verdad? ¡Muchas felicidades! Ya nos contarás a tus lectores ;)